POEMA FUTURISTA

CONSTRUCCIÓN ESCULTÓRICA DEL RUIDO Y LA VELOCIDAD

Sculptural_Construction_of_Noise_and_Speed,_(1914-1915,_reconstructed_1968),_vue_de_faceDe Giacomo Balla.

Esculpida entre 1914 y 1915, pero reconstruida en 1968.

Está hecha de aluminio y acero pintado en madera de monte.

Actualmente se encuentra el Museo Hirshhorm y Jardín de Esculturas (Washington D.C. en el National Mall)

 

PALOMAS

Sobrevuela paloma el campo.

Sus alas se mueven nerviosas,

Esquivando los postes erigidos en la tierra

Que penetran la carne celestial.

Escucha atenta la paloma

Sonatas que al tiempo se vuelven

Crujidos metálicos de tren.

Levita y avanza como aeroplano,

Confunde su plumaje plomizo

Con el muro firme del suelo.

Ahora rompe el viento que mueve la paloma,

La barrera onírica de la realidad

Estrellando el férreo carro que mecánico

ara la tierra de este campo.

Cenagoso campo, manchado de espinas

Donde la paloma cae armada

Con las cuchillas de sus alas.

Va seccionando las coyunturas que unen

Los miembros de esta pútrida sociedad.

Veo lacerado cuerpo el de la paloma

Que se estremece y contorsiona

Entre figuras de fundición humana

Tejidas en vías de tren.

El tren, la purga trae raudo.

Lanceará, apuñalará, cortará, acabará

Con la paloma de un pasado asfixiante

Para abrir las puertas

A la paloma del futuro.

 

POEMA SURREALISTA

REPreproduccion prohibidaRODUCCIÓN PROHIBIDA

De René Magritte

En 1937

Actualmente se encuentra en Museo de Boymans Van Beuningen

 

 

Me levanto, pero no despierto;

Veo, creo no mirar nada,

Solo a ti y tu reflejo.

Cortinas de agua estática

Se plantan a mí alrededor,

A tu alrededor y te reproducen:

Tu cabeza de tigre bañado en cobre,

Tu torso firme y zigzagueante

Que imita al Nilo oscuro y profundo…

Pero los espejos no reflejan tu rostro.

Yo me doblo en diez mil millones de dobles,

Me prenso y la hormiga envidia mi pequeñez.

Te esquivo, me esquivo

Me cuelo entre farolas y árboles,

Cruzo muros o puertas

Y ni aun así veo tu rostro.

De pronto exploto.

No es fuego lo que me quema

Creo son tus manos

Son tus pies, tu espalda,

Son tus labios los que me hacen arder.

Tus labios…el trueno se gira

Y no logra llegar a tiempo

Para ver tu rostro.

Caen cristales al cielo

Caemos al infinito universo.

Tu espalda de coral tostado,

Tus caderas flamencas que danzan

Las veo, sí, y las dibujo.

Mi corazón es espejo

De tu cuerpo y aún así

No veo tu rostro.

 

Álvaro Personal Ruíz, 1º Bachillerato